Home / Opinión / Las lesiones del training camp 2026 que pueden cambiar la temporada

Las lesiones del training camp 2026 que pueden cambiar la temporada

Por Carlos García – Touchdown Diario

Bienvenidos de vuelta. La NFL ha vuelto a nuestras vidas y, con ella, la mezcla agridulce que todo aficionado conoce bien: la emoción del training camp, los primeros hits en los entrenamientos con almohadillas, los rookies demostrando que pertenecen a este nivel… y las lesiones. Porque agosto en la NFL siempre trae consigo esa parte oscura que nadie quiere ver pero que todos sabemos que llega. Este año, apenas arrancado el camp, ya hay varios nombres importantes que han empezado a condicionar los planes de sus equipos. Aquí está el repaso completo de las bajas más relevantes y lo que pueden significar para la temporada que está a punto de comenzar.


Ricky Pearsall (WR, San Francisco 49ers) — La baja más dolorosa

Si hay una noticia que ha golpeado con más fuerza en estos primeros días de training camp, es la de Ricky Pearsall. El receptor de los 49ers se espera que deba someterse a una cirugía de final de temporada por su lesión de LCP (Ligamento Cruzado Posterior), un problema que ha venido arrastrando desde la temporada pasada. El director general John Lynch confirmó que se espera que Pearsall haga una recuperación completa, pero no estará disponible en 2026.

El impacto para San Francisco es considerable. Los 49ers ya terminaron la temporada pasada con la peor tasa de éxito defensiva de la liga, lo que les costó el campeonato, y ahora pierden también una de sus piezas ofensivas más prometedoras. Pearsall había sido uno de los receptores más esperados del grupo, y su ausencia pone aún más presión sobre Mike Evans —que también ha tenido problemas en el camp— y sobre el resto de un grupo receptor que Kyle Shanahan esperaba que fuera más profundo que nunca.

El propio Evans, recién llegado desde Tampa Bay, se perdió la práctica del lunes con una lesión en el cuádriceps. Brock Purdy había hablado de la ilusión de jugar con él: «Crecí viéndole jugar y ahora poder lanzarle el balón en el mismo equipo es algo que no me creo.» Por ahora, esas imágenes tendrán que esperar. San Francisco llega a la pretemporada con más dudas de las esperadas en su grupo de receptores.


Brian Branch (S, Detroit Lions) — El peor escenario posible para Detroit

Los Lions llegan al training camp 2026 con grandes ambiciones tras una temporada irregular que les dejó fuera de los playoffs. Pero la noticia que más ha ensombrecido su arranque de camp no tiene nada que ver con la ofensiva. El safety Brian Branch ha sufrido una rotura de tendón de Aquiles y se espera que esté fuera hasta diciembre. «Cualquier cosa antes de eso es un bonus», reconoció el entrenador Dan Campbell.

Branch era una de las piezas más importantes de la secundaria de Detroit, un jugador versátil capaz de cubrir tanto el slot como el box con eficacia. Perderle durante la mayor parte de la temporada es un golpe serio para un equipo que ya tiene a Kerby Joseph con molestias en la rodilla. Los Lions podrían arrancar la temporada regular sin sus dos safeties titulares, lo que convierte la renovación de esa posición en la prioridad número uno de las próximas semanas.

Jahmyr Gibbs también ha generado preocupación al estar ausente de los entrenamientos con el equipo por una lesión de espalda, aunque Campbell ha quitado hierro al asunto. Detroit tiene talento para competir, pero necesita que sus piezas clave lleguen sanas a la semana 1.


Chris Brazzell II (WR, Carolina Panthers) — El rookie que ya se ha perdido

Para los aficionados de Touchdown Diario que siguieron nuestra serie pre-draft, el nombre de Chris Brazzell II les resultará familiar. Lo señalamos en nuestro análisis del draft de Carolina como el receptor exterior que los Panthers necesitaban para añadir velocidad y verticalidad al ataque de Bryce Young. Desgraciadamente, el rookie de tercera ronda procedente de Tennessee ha sufrido una lesión que le tendrá fuera de juego al menos cuatro semanas desde el inicio del camp, con lo que prácticamente se perderá toda la pretemporada.

La noticia llega en el peor momento posible para Carolina, que ya acumula el dudoso honor de ser el equipo más afectado por lesiones de toda la NFL en lo que va de 2026. Antes de Brazzell, los Panthers ya habían perdido para toda la temporada al edge rusher de segundo año Nic Scourton, que sufrió una rotura de LCA (Ligamento Cruzado Anterior) en el primer entrenamiento del camp. Perder a Scourton es especialmente duro porque Carolina fichó a Jaelan Phillips en la agencia libre precisamente para hacer pareja con él en el exterior. Ahora esa pareja se queda coja antes de que haya empezado la temporada.

La temporada de los Panthers arrancaba con grandes expectativas después de ganar la NFC Sur el año pasado. Las lesiones están poniendo a prueba esas expectativas antes de que se haya jugado un solo snap oficial.


Shemar Stewart (EDGE, Cincinnati Bengals) — El golpe más cruel para un joven en desarrollo

El edge rusher de segundo año de los Bengals sufrió una lesión en la pierna izquierda durante los entrenamientos de esta semana y tuvo que ser retirado del campo en carretilla. Las imágenes posteriores lo mostraban con una prótesis en la pierna y con muletas. Todavía se desconoce la gravedad exacta de la lesión.

El momento no puede ser peor. Los Bengals habían construido toda su renovación defensiva alrededor de la idea de que Stewart daría el salto en su segunda temporada. El equipo firmó a Boye Mafe y a Jonathan Allen en la agencia libre, y cerró el trade de Dexter Lawrence precisamente para crear el entorno ideal en el que el joven pasarrusher pudiera florecer. Ahora, antes de que esa historia haya podido empezar, Stewart está en muletas.

Los Bengals necesitaban que su defensa fuera, como mínimo, mediocre, no de las peores de la liga. La apuesta era que Stewart, junto a las incorporaciones de la agencia libre, podría garantizar eso. Sin él, la pregunta vuelve a abrirse. Joe Burrow ha tenido demasiados años cargando con un equipo sin defensa. Otra temporada así sería muy difícil de aceptar.


Tua Tagovailoa (QB, Atlanta Falcons) — La pesadilla continúa

La historia de Tua Tagovailoa en la NFL es una de las más trágicas de los últimos años. Los Dolphins le dieron un contrato de 212 millones de dólares hace dos temporadas y terminaron comiéndose 99 millones en dead money para librarse de él después de que lanzara 15 intercepciones en su peor temporada. Llega a Atlanta como segunda opción detrás de Michael Penix Jr. con algo enorme que demostrar.

Y el training camp no ha empezado bien. Tua arrastra una lesión de espalda que le ha impedido participar con plena normalidad en los primeros días de práctica. La competición entre Tagovailoa y Penix Jr. tiene todas las papeletas para ser la más seguida del camp, pero solo si ambos están físicamente disponibles. Penix se está recuperando de su tercera rotura de LCA (Ligamento Cruzado Anterior) en el tobillo —entre sus etapas universitaria y profesional— y tampoco ha podido participar en los eleven contra eleven todavía.

Atlanta tiene ante sí uno de los escenarios más inciertos de toda la liga en el puesto más importante del campo: dos quarterbacks con historial de lesiones significativo, en competición directa por el puesto, ninguno de los dos al cien por cien físicamente. El entrenador Raheem Morris necesita respuestas rápido.


Nick Emmanwori (S, Seattle Seahawks) — Una nube sobre los campeones

Los Seahawks son los campeones del Super Bowl y arrancaron el training camp con la mejor plantilla de la NFC. Pero el primer dato de camp no fue una buena noticia. Seattle colocó al safety Nick Emmanwori en la lista de PUP (physically unable to perform) desde el primer día en que los rookies se incorporaron al camp el 17 de julio.

Emmanwori era una de las apuestas de Mike Macdonald para reforzar la cobertura secundaria campeona. Su ausencia en el inicio del camp no implica necesariamente que se pierda el inicio de temporada —los jugadores en la lista PUP pueden incorporarse en cualquier momento— pero sí genera incertidumbre en una posición donde los Seahawks no pueden permitirse demasiados riesgos si quieren defender el título.


Nick Bosa (EDGE, San Francisco 49ers) — La buena noticia entre tanto parte médico

Para equilibrar el panorama sombrío, también hay noticias positivas en esta primera semana de training camp. Nick Bosa, que se perdió gran parte de la temporada pasada por rotura de LCA, ha vuelto al campo de los 49ers y asegura sentirse más rápido que nunca. «Solo el tiempo dirá», reconoció, con la cautela propia de alguien que sabe lo que cuesta volver de una lesión así, pero su presencia en el campo ya es en sí misma un motivo de optimismo para San Francisco.

En la misma línea positiva, Patrick Mahomes, que como bien saben los lectores de Touchdown Diario se rompió el cruzado en diciembre, ha vuelto a los entrenamientos con los Chiefs y participa con normalidad en las sesiones de camp. Si hay dos noticias que los aficionados de la NFL necesitaban después de la avalancha de partes médicos de esta primera semana, son precisamente estas dos.


El training camp como recordatorio anual

Cada agosto, el training camp nos devuelve a la misma realidad: el fútbol americano es el deporte colectivo más duro del mundo, y la línea entre la temporada de ensueño y la temporada perdida puede ser tan fina como el tendón de Aquiles de Brian Branch o la rodilla de Nic Scourton. Los equipos que lleguen a septiembre con sus piezas clave intactas tendrán ya una ventaja enorme sobre quienes hayan tenido que improvisar desde el primer día.

La pretemporada arranca este jueves 6 de agosto con el Hall of Fame Game entre Panthers y Cardinals en Canton, Ohio. Ahí empezaremos a ver quién ha superado los contratiempos y quién llega con más dudas de las previstas. El campo siempre dice la última palabra.

Etiquetado:

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *