Por Carlos García – Touchdown Diario
La noticia más esperada y más temida del training camp de los Kansas City Chiefs llegó este viernes. Andy Reid, el entrenador más ganador de la última década en la NFL, se sentó ante los micrófonos y dijo lo que muchos sospechaban pero pocos querían escuchar: Patrick Mahomes, el mejor quarterback de su generación, casi con toda seguridad no jugará ningún partido de pretemporada. La temporada regular arranca el 9 de septiembre. El reloj corre. Y Kansas City va a gestionar los tiempos con una paciencia que solo se permite quien tiene plena confianza en que el resultado final será el correcto.
Reid lo deja claro: los porcentajes apuntan a no jugarlo
El entrenador Andy Reid fue preguntado directamente sobre la disponibilidad de Mahomes para el primer partido de pretemporada de los Chiefs contra los Los Angeles Rams, y su respuesta dejó poco margen a la interpretación: «Hay bastantes posibilidades de que no le haga jugar. Los porcentajes se inclinan en esa dirección.» Pero Reid fue todavía más lejos, indicando que los Chiefs podrían tener a Mahomes en el banquillo durante los tres partidos de pretemporada: «No sé si le haré jugar el segundo o el tercero. No lo sé todavía, pero los porcentajes probablemente se inclinan en contra».
Para quien lleva meses siguiendo la recuperación de Mahomes, la decisión tiene toda la lógica del mundo. Reid añadió la razón práctica que completa el argumento: «Tenemos gente nueva en otras posiciones detrás de él que necesita trabajo, y cuantos más reps consigan, mejor.» Kansas City tiene a Justin Fields como backup, un jugador que llegó vía trade desde los Jets y que lleva semanas dirigiendo la ofensiva titular en los eleven contra once. Fields necesita ponerse a punto con el sistema de Kubiak tanto o más que el propio Mahomes.
La decisión de Reid no es nueva en la historia de la NFL. Los grandes entrenadores llevan décadas protegiendo a sus quarterbacks estrella de los riesgos innecesarios de la pretemporada. Bill Belichick raramente dejaba jugar a Tom Brady más de una serie en los partidos de agosto. Sean Payton hacía lo mismo con Drew Brees. La pretemporada es para los que necesitan ganarse un puesto, no para los que ya lo tienen.
El estado real de la rodilla: optimismo con cautela

Lo que sí está claro es que Mahomes está progresando de la forma correcta. El quarterback de los Chiefs se rompió el ligamento cruzado anterior y el ligamento colateral lateral de la rodilla izquierda el pasado diciembre y se somete a un proceso de recuperación que toda la organización está gestionando con máximo cuidado.
Las imágenes del training camp han sido tranquilizadoras. Mahomes está lanzando con normalidad, participa en los drills individuales y en el siete contra siete, y su presencia en el campo irradia la misma autoridad de siempre. Pero cuando se trata de los once contra once, cuando la velocidad del juego se acerca a la de la temporada regular y los rushers de presión empiezan a llegar, Reid pone el freno. No por desconfianza en su quarterback sino por inteligencia de gestión.
La gran pregunta que recorre los corrillos del training camp de Kansas City es si el plan sigue siendo que Mahomes sea el titular desde la semana 1. Y la respuesta, según todos los reporteros que han estado en el camp, es inequívoca: sí. Justin Fields ha dirigido bien la ofensiva, pero nadie en Kansas City ha cambiado de planes. Mahomes estará bajo center el 9 de septiembre.
Fields, el seguro de vida que también necesita trabajo

La otra cara de la decisión de Reid es la de Justin Fields. El ex quarterback de los Bears y los Jets llega a Kansas City con algo que demostrar en un contexto completamente nuevo para él: no como el starter en quien recae todo el peso del equipo, sino como el backup que debe estar listo por si las cosas se tuercen.
Fields ha venido compartiendo reps con los titulares durante todo el camp, y los reporteros de ESPN que han visitado las instalaciones de Kansas City describen a un quarterback cómodo con el sistema, con mejor timing en sus lanzamientos que en etapas anteriores de su carrera y con una actitud de equipo que ha generado comentarios muy positivos dentro del vestuario.
El hecho de que Reid quiera darle reps en la pretemporada tiene sentido desde todos los ángulos. Si Mahomes llega a la temporada regular y en las primeras semanas la rodilla da alguna señal de alarma, Fields tiene que estar listo para tomar el mando de una ofensiva compleja sin tiempo de adaptación. La pretemporada es su única oportunidad para asentar esa preparación con juego real.
El contexto: una división que no perdona
La decisión de proteger a Mahomes cobra aún más importancia cuando se mira el calendario de Kansas City. Los Chiefs abren la temporada regular en casa contra los Denver Broncos, campeones de la AFC Oeste la pasada temporada, en un partido de lunes por la noche que ya tiene todas las papeletas para ser uno de los más seguidos del año.
La AFC Oeste es una de las divisiones más competitivas del fútbol americano en este momento. Denver llega con Bo Nix en un segundo año de desarrollo. Los Raiders tienen a Fernando Mendoza y a Maxx Crosby. Los Chargers han reforzado su roster. Kansas City no puede permitirse que Mahomes llegue a esa semana 1 con la rodilla al setenta por ciento. O llega al cien, o el precio puede ser muy alto.
Precisamente por eso Reid ha tomado la decisión más sensata posible. Tres partidos de pretemporada sin Mahomes, con Fields gestionando el trabajo del backup, para que el rey llegue fresco, sin riesgos innecesarios y con todo el hambre acumulado de ocho meses sin jugar un partido oficial.
Los contratos que también han sacudido el camp de Kansas City
La semana en Kansas City no ha sido solo de noticias sobre Mahomes. Varios running backs de primer nivel de la NFL firmaron extensiones de contrato en los últimos días del camp: Bijan Robinson, Jahmyr Gibbs y Jonathan Taylor se pusieron al día con contratos que reflejan la revalorización de la posición en la NFL moderna. Una tendencia que choca con años de narrativa que decía que los running backs no merecían grandes contratos, y que el draft de 2026 —con Jeremiyah Love elegido en el tercer pick— parece haber acelerado.
Para los Chiefs, que ficharon a Kenneth Walker como corredor principal del offseason, la noticia de los contratos de Robinson y Gibbs es también un recordatorio de que la inversión en el backfield puede marcar la diferencia en una temporada. Walker llega a Kansas City con algo que demostrar, y la pretemporada será su primer escaparate real.
Conclusión: la paciencia como arma
Andy Reid ha ganado cuatro Super Bowls como entrenador jefe. Sabe exactamente lo que está haciendo. La decisión de no arriesgar a Mahomes en tres partidos de pretemporada que no cuentan para nada a cambio de tenerle al cien por cien para los diecisiete partidos que sí cuentan es la más inteligente que podía tomar.
El 9 de septiembre, bajo las luces de Arrowhead Stadium, cuando los Broncos entren al campo para la semana 1, Patrick Mahomes estará ahí. Con el casco puesto, con la rodilla recuperada y con ocho meses de hambre acumulada. Para los rivales de la AFC, esa imagen debería ser la más aterradora de todo el calendario.
El rey está de vuelta. Solo que Reid tiene muy claro que el momento de demostrarlo no es en agosto.











