Por Carlos García -| Touchdown Diario
Esta noche, en Canton, Ohio, el fútbol americano vuelve a la vida. Y lo hace, como cada agosto, de la forma más especial que existe en este deporte: con el partido que no cuenta para nada y que al mismo tiempo lo significa todo. El Hall of Fame Game entre los Carolina Panthers y los Arizona Cardinals no es solo el inicio de la pretemporada 2026. Es el pistoletazo de salida de una semana en la que la NFL rinde homenaje a quienes hicieron grande a este deporte. Hoy juegan los equipos. El sábado, se eternizan las leyendas.
Canton, Ohio: la ciudad sagrada del fútbol americano
Para entender lo que ocurre este fin de semana en Canton hay que entender primero qué es ese lugar. Canton no es una ciudad grande. No tiene el glamour de Nueva York ni el sol de Miami. Es una ciudad industrial del estado de Ohio que no aparece en los grandes mapas del turismo americano. Y sin embargo, para cualquier aficionado al fútbol americano, Canton es tierra santa.
El Pro Football Hall of Fame lleva abriendo sus puertas allí desde 1963, aunque la tradición del partido asociado a la ceremonia de ingreso es incluso anterior. El Hall of Fame Game se celebra anualmente desde 1962 y marca el inicio de la pretemporada cada verano. Es el partido más antiguo de la pretemporada NFL, el que abre el telón de cada nueva temporada, el que lleva más de seis décadas siendo el primer disparo del cañón que anuncia que el fútbol americano ha vuelto.
La franquicia de los Cardinals, en aquel momento con sede en St. Louis, tiene el honor de haber participado en el primer Hall of Fame Game de la historia, disputado el 11 de agosto de 1962, más de un año antes de que el museo abriera oficialmente sus puertas. En aquel partido, los Cardinals y los New York Giants empataron 21-21, uno de los únicos dos empates en la historia de este partido. Más de seis décadas después, los Cardinals vuelven a Canton para hacer historia junto a los Panthers.
El partido: Panthers vs. Cardinals en el Tom Benson Hall of Fame Stadium
El Hall of Fame Game 2026 se celebra este jueves 6 de agosto en el Tom Benson Hall of Fame Stadium de Canton, Ohio, con kickoff a las 8 de la noche hora del Este, las 2 de la madrugada en España.
Nadie espera un partido de alta calidad. Así funciona el Hall of Fame Game desde siempre: los titulares apenas juegan, las ofensivas están en modo instalación y los entrenadores dedican la mayor parte de sus energías mentales a proteger a sus jugadores franquicia de cualquier riesgo innecesario. Lo que el partido sí ofrece, y eso no tiene precio para los aficionados que llevamos meses sin ver un snap de fútbol americano real, es la primera imagen de la temporada. Los primeros uniformes en movimiento. Los primeros rookies bajo las luces del estadio.
Esta será la sexta aparición de los Cardinals en el Hall of Fame Game, con un historial de 1-3-1 en sus apariciones anteriores. Para los Panthers, en cambio, es un regreso al escenario que no se producía desde 1995, cuando la franquicia debutó en la NFL enfrentándose al también equipo de expansión Jacksonville Jaguars, ganando aquel partido 20-14.
El duelo de quarterbacks es uno de los aspectos más interesantes de la noche: Carson Beck, el rookie de tercera ronda de los Cardinals procedente de Miami, se enfrenta a Kenny Pickett por el lado de los Panthers en lo que será el debut profesional de Beck. El mercado de apuestas apoya ligeramente a los Cardinals, con el 78% del dinero apostando por Arizona en DraftKings.
Los analistas de NFL.com apuntan tres cosas a vigilar: el debut de Beck como profesional, el rol que tendrá Marvin Harrison Jr. en una ofensiva que necesita que dé el salto definitivo, y la batalla por el tercer receptor de los Panthers detrás de Tetairoa McMillan y Jalen Coker. Con Chris Brazzell lesionado, ese puesto está completamente abierto.
La Clase de 2026: cinco leyendas que merecen el oro

Pero si hay algo que hace especial al Hall of Fame Game es lo que ocurre dos días después del partido. El sábado 8 de agosto, el Tom Benson Hall of Fame Stadium acogerá la ceremonia de ingreso de la Clase de 2026. Y esta edición tiene el nivel de las mejores de la historia.
Los cinco miembros de la Clase de 2026 son el quarterback Drew Brees, el corredor Roger Craig, el receptor Larry Fitzgerald, el linebacker Luke Kuechly y el kicker Adam Vinatieri. Cinco jugadores, cinco posiciones distintas, cinco historias que representan lo mejor que este deporte puede producir.
Drew Brees — El quarterback que nunca debió llegar
Drew Brees nunca debió convertirse en uno de los mejores quarterbacks de la historia de la NFL. Tras sufrir una devastadora lesión de hombro en 2005, muchos pensaron que nunca volvería a tener el brazo necesario para jugar al más alto nivel. Pero los Saints apostaron por él, y durante las siguientes 15 temporadas se convirtió en uno de los pasadores más prolíficos de la historia del fútbol americano.
Los números de Brees desafían la comprensión. Bajo la dirección de Sean Payton, su presentador en la ceremonia del sábado, Brees lanzó para 68.010 yardas y 491 de sus 571 touchdowns en carrera. Estableció el entonces récord NFL de yardas en carrera y registró un récord histórico de cinco temporadas con más de 5.000 yardas de pase. Su Super Bowl con los Saints en la temporada 2009 es uno de los momentos más emotivos de la historia reciente de la liga: una ciudad devastada por el Katrina encontrando en su equipo de fútbol un símbolo de resurrección.
Brees ha entrado en el Hall of Fame en su primer año de elegibilidad, junto a Fitzgerald, un reconocimiento que raramente se concede y que habla del nivel indiscutible de su carrera.
Larry Fitzgerald — El hombre que jugó toda su vida con un solo equipo
En un mundo donde los grandes receptores cambian de franquicia cada dos temporadas buscando el contrato más grande, Larry Fitzgerald dedicó toda su carrera a los Arizona Cardinals. Todas. Dieciséis temporadas, más de 1.400 recepciones, más de 17.000 yardas, 121 touchdowns. Todo con el mismo equipo. Todo con el mismo compromiso.
Fitzgerald entró al Hall of Fame en primera votación, junto a Brees, un honor reservado para los más grandes entre los grandes. Su legado en Arizona es el de un jugador que eligió la lealtad cuando podría haber elegido el dinero, y que aun así construyó una de las carreras más completas en la historia de su posición. El Super Bowl XLIII contra los Steelers, donde fue el jugador del partido con 127 yardas y un touchdown que durante un momento pareció que daría el campeonato a Arizona, es una de las actuaciones individuales más brillantes de la historia del partido.
Luke Kuechly — La retirada más joven y más lúcida del siglo
En ocho temporadas, Kuechly hizo lo que pocos jugadores consiguen en quince. Solo en su primera temporada dejó de ser All-Pro, y ese año fue Novato Defensivo del Año con un récord de 164 tackles en la liga. Fue el estándar de oro de los linebackers de interior durante toda su época en Carolina.
Jugador Defensivo del Año en 2013, siete veces Pro Bowler y cinco veces primer equipo All-Pro, Kuechly lideró a los Panthers hasta el Super Bowl 50 en la temporada 2015, con 118 tackles, cinco impactos al quarterback y cuatro intercepciones en una temporada de 15-1. Se retiró con solo 28 años por preocupaciones relacionadas con las conmociones cerebrales que había sufrido a lo largo de su carrera. Fue una decisión valiente y lúcida que muchos en la liga admiraron, aunque también les costó a los aficionados de Carolina ver cómo se apagaba prematuramente una de las luces más brillantes de la posición.
Adam Vinatieri — El kicker de los momentos imposibles
Hay jugadores que definen temporadas. Hay jugadores que definen décadas. Y luego está Adam Vinatieri, que definió una era entera de la NFL con el pie derecho. Sus 24 temporadas en la liga, primero con los Patriots y luego con los Colts, le convirtieron en el máximo anotador de la historia con 2.673 puntos, con récords también en goles de campo consecutivos anotados (44), goles de campo en carrera (599) y temporadas con más de 100 puntos (21).
Pero ningún número explica a Vinatieri mejor que los momentos. El gol de campo en la nieve contra los Raiders en el famoso «Tuck Rule Game». El gol de campo con el que los Patriots ganaron el Super Bowl XXXVI contra los Rams. Y el gol de campo con el que los Patriots ganaron el Super Bowl XXXVIII contra los Panthers. Tres momentos que habrían bastado para construir la leyenda de cualquier jugador. Y Vinatieri los acumuló todos en el mismo pie.
Roger Craig — El hombre que llegó 25 años tarde
Roger Craig ha esperado más de un cuarto de siglo para recibir su chaqueta dorada después de terminar su carrera de once años con los Vikings. Fue cuatro veces al Pro Bowl y ganó tres Super Bowls con los 49ers, siendo parte de la dinastía de San Francisco que dominó la década de los 80. Su nombre no brilla tanto en las conversaciones modernas como el de Brees o Fitzgerald, pero quien vio jugar a Craig sabe que estamos ante uno de los corredores más completos de su generación.
La gran ausencia: Belichick sigue esperando
Ningún análisis de la Clase de 2026 está completo sin mencionar al hombre que no está. Bill Belichick, el entrenador con más Super Bowls de la historia (seis con los Patriots, más dos como coordinador defensivo de los Giants), fue excluido nuevamente de la Clase de 2026. La ceremonia del sábado estará inevitablemente ensombrecida por la ausencia del hombre que ganó ocho Super Bowls y que sigue esperando su chaqueta dorada.
Es el debate más caliente del mundo del Hall of Fame en este momento. ¿Cómo es posible que el entrenador más ganador de la historia moderna de la NFL no sea todavía miembro del Hall of Fame? Las respuestas son complejas y mezclan política interna del comité de selección, opiniones divididas sobre su legado y la sombra del «Spygate». Pero el hecho desnudo sigue siendo el mismo: Belichick tiene más anillos que cualquier entrenador en la historia y sigue sin tener su busto en Canton.
Lo que viene: una temporada regular con sabor especial
El Hall of Fame Game de esta noche es también el primer paso hacia una temporada regular que se presenta extraordinaria. La temporada 2026 arranca el miércoles 9 de septiembre con el rematch del Super Bowl LX: los Seattle Seahawks reciben a los New England Patriots. Un inicio de temporada que en España promete audiencias récord, con el partido del Bernabéu entre Cincinnati y Atlanta el 8 de noviembre en el horizonte.
Pero esta noche, antes de todo eso, Canton. Los Panthers y los Cardinals. Los rookies que sueñan con llegar algún día a ese mismo estadio a recibir su chaqueta dorada. Y cinco hombres que ya lo consiguieron y que el sábado verán sus rostros esculpidos en bronce para siempre.
El fútbol americano ha vuelto. Y lo ha hecho, como siempre, por la puerta grande.












