Cleveland resiste una remontada de Rodgers y se impone gracias a un field goal de 56 yardas a diez segundos del final.
Por Carlos García – Touchdown Diario
Hay noches en las que un equipo parece tenerlo todo controlado y acaba pasando apuros. Los Browns vivieron una de ellas en el Thursday Night Football, pero esta vez les salió bien: se impusieron 27-24 a los Steelers tras desperdiciar una ventaja de 14 puntos al descanso, gracias a un field goal de 56 yardas de Andre Szmyt con 10 segundos en el reloj. Con el resultado, Cleveland (3-1) se coloca en solitario en lo más alto de la AFC Norte, mientras Pittsburgh se queda en 2-2.
Un arranque a favor de Pittsburgh
Los Steelers salieron mucho mejor. Tras un three-and-out inicial de Cleveland, el equipo de Mike McCarthy firmó una serie de 17 jugadas y 78 yardas que se comió casi diez minutos del reloj. La rubricó Roman Wilson con un pase de 12 yardas de Aaron Rodgers en jugada de jet sweep. Era la segunda semana consecutiva en que Pittsburgh anotaba en su primera posesión. En el primer cuarto, las estadísticas hablaban de un dominio claro: 90 yardas a 31 a favor de los Steelers.
Un segundo cuarto para enmarcar (o para olvidar)
Todo cambió con una intercepción. Rodgers lanzó largo hacia Pittman y Denzel Ward se lo quedó en la yarda 44 de Cleveland. Cuatro jugadas después, Jaleel McLaughlin se fue a la zona de anotación en una carrera de 28 yardas por la derecha para el 7-7.
La siguiente posesión de los Browns arrancó con un pase de 60 yardas de Deshaun Watson a Denzel Boston, que dejó el balón en la yarda 14 rival. Quinshon Judkins puso el 14-7 con una carrera de 2 yardas. Después llegó la serie más larga de los locales: 11 jugadas, 62 yardas y casi cuatro minutos, con una revisión de repetición y varios tiempos muertos de Pittsburgh de por medio. La cerró Harold Fannin Jr. con un pase de 2 yardas para el 21-7.
Boswell recortó con un field goal de 31 yardas sobre la bocina del descanso (21-10), después de fallar un intento de 48 yardas en el mismo cuarto. Pero el daño estaba hecho: los Browns arrollaron en el segundo cuarto, con 191 yardas por 95 y un parcial de 21-3. Watson firmó 181 yardas pasadoras, las más que ha lanzado en una primera mitad con los Browns, y con 14 de 17 en el descanso.
La defensa de Cleveland, protagonista
Si el ataque brilló en la primera parte, la defensa se encargó de incomodar a Rodgers toda la noche. El quarterback de 42 años fue sacked cinco veces por cinco jugadores distintos, y recibió diez golpes en total. Los sacks fueron de Mason Collins, Isaiah McGuire, Alex Huntington, Sam Williams y Michael Hall Jr. Carson Schwesinger lideró el equipo con nueve tackles.
McCarthy lo resumió así: los Browns plantearon un partido de presión de cinco hombres y marcajes individuales desde el principio, y su equipo tuvo problemas de protección.
Cleveland además recuperó un balón suelto de su propio quarterback (Watson perdió un fumble en el tercer cuarto por un golpe de T.J. Watt) y consiguió una segunda intercepción en el cuarto. El otro lado de la moneda fue la disciplina: los Browns tuvieron que superar 14 penalizaciones por 88 yardas, frente a las 8 por 50 de Pittsburgh.
Una segunda parte de infarto
El tercer cuarto terminó sin anotaciones. En el último, Watson perdió un pase que acabó en manos de Spears-Jennings, y Rodgers lo aprovechó con un envío de 43 yardas a DK Metcalf. Después, Darnell Washington atrapó un pase de 21 yardas para el 21-16. La conversión de dos puntos quedó en nada: Grant Delpit frenó a Jaylen Warren en la yarda 2.
Szmyt respondió con un field goal de 44 yardas (24-16). Watson, que ya había protagonizado varios sustos, completó un scramble de 21 yardas y se recuperó él mismo un fumble para mantener el balón. Los Steelers defendieron bien y, con 3:41 por jugarse, parecía que Cleveland podía cerrar el partido. No pudo. Watson falló un pase a Fannin en tercer down, y Pittsburgh tuvo su oportunidad desde su propia yarda 20.
Rodgers hizo lo que mejor sabe hacer. Dos pases largos a Metcalf (22 y 28 yardas) llevaron a los Steelers hasta la yarda 11 rival. Tras tres pases incompletos seguidos a Washington en cuarto down, una pasar interference de Emmanuel McNeil-Warren dejó el balón en la yarda 3. Pat Freiermuth atrapó el touchdown con 1:42 por jugar, y Rodgers entró por la vía del sneak en la conversión de dos puntos, tras un offside de Jared Verse que adelantó la jugada. 24-24.
Watson, otra vez
Pero a Cleveland le quedaba tiempo, y a Watson le quedaban recursos. El quarterback completó 4 de 5 pases para 46 yardas en la serie ganadora, con dos recepciones para Jerry Jeudy. Un sack de P. Wilson, de 4 yardas, estuvo a punto de estropearlo todo, pero ya estaban en rango. Szmyt, que encadena 22 field goals consecutivos desde la semana 10 de la pasada temporada, no falló desde 56 yardas.
Rodgers aún tuvo diez segundos y un tiempo muerto. Lanzó largo hacia Roman Wilson y Delpit interceptó el pase en la yarda 18 de Cleveland. Fin del partido. El safety lo describió con una frase corta: «fue un partido caótico».
Lo que dicen las cifras
El ataque de Cleveland sumó 372 yardas por 361 de los Steelers. Watson terminó con 24 de 33 para 268 yardas, un touchdown y una intercepción. Rodgers cerró con 22 de 40, 299 yardas, tres touchdowns y dos intercepciones. Warren corrió para 93 yardas en 17 acarreos, y Metcalf lideró a los receptores con 115 yardas en cinco recepciones. Por parte de los Browns, Boston sumó 89 yardas y Concepcion 64.
El análisis
Cleveland ha ganado sus tres partidos con una serie ganadora de Watson en el último cuarto, algo que no había ocurrido desde 2021 en un inicio de 3-1. Además, los Browns han ganado cinco veces seguidas a los Steelers en casa desde 2022 y ocho jueves consecutivos desde 2018. El equipo de Todd Monken tiene una defensa agresiva, receptores jóvenes y un quarterback que, a ratos, recuerda a su mejor versión.
Del lado de Pittsburgh, la lectura es menos halagüeña. Rodgers y el ataque no han encontrado todavía identidad ni ritmo a las cuatro semanas, y la línea ofensiva sufrió con la presión. Los Steelers, además, suman cuatro derrotas seguidas en jueves y cinco consecutivas en Cleveland. La remontada final fue admirable, pero no borra una primera mitad en la que los errores marcaron el partido.
No todo fue celebración para Cleveland: Mason Graham abandonó el estadio con muletas y una rodillera en la pierna izquierda, y Monken no dio ningún parte médico. Los Browns visitarán a los Jets en el MetLife Stadium con la moral por las nubes y una baja importante en la línea defensiva por confirmar.












