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Irving rompe el partido y los Buccaneers cortan su mala racha en Dallas (24-16)

Tampa Bay, con un quarterback novato sin draftear y 0-4 en la temporada, ganó en el AT&T Stadium gracias a 241 yardas por tierra, tres pérdidas de balón de los Cowboys y una carrera de 72 yardas de Bucky Irving que cambió el partido.

Por Carlos García · Touchdown Diario

Hay victorias que se explican con una jugada y otras que se explican con una idea. La de los Tampa Bay Buccaneers en la noche del jueves (madrugada del viernes en España) tuvo las dos. Los de Todd Bowles se impusieron por 24-16 a los Dallas Cowboys en Arlington, ante 92.351 espectadores y con el techo cerrado, y consiguieron su primer triunfo del año después de cuatro derrotas seguidas. También fue la primera victoria como titular de Jalon Daniels, que lo hizo sin Baker Mayfield, inactivo por la lesión en el pulgar.

Un partido que nadie daba a Tampa

Las casas de apuestas habían colocado a Dallas como favorito por 9,5 puntos. Los Cowboys llegaban con un balance de 2-2 y tras ganar en Houston por 34-30 en la jornada anterior. Los Buccaneers, por su parte, venían de caer 17-14 contra los Packers en el debut de Daniels como titular, en la que el rookie sumó dos intercepciones. Aunque habían perdido sus cuatro partidos por un total de 20 puntos, la prensa estadounidense ya discutía el futuro de Bowles, con un viaje corto a Dallas por delante y el mini-bye justo después.

Daniels no necesitó pasar de las 189 yardas aéreas para firmar un 19 de 25 con un touchdown, ninguna intercepción y un rating de 110,2. Fue un partido de gestión, de no cometer errores, y eso para Tampa fue suficiente.

Primera parte: golpe de Dallas y respuesta eterna

Los Cowboys salieron con intención. Dak Prescott conectó con George Pickens en un pase profundo por el centro que dejó el balón en la yarda 8 de Tampa, y tras una falta de pase de McCollum, Javonte Williams anotó desde la yarda 1. En total, nueve jugadas y 70 yardas en 4:09 para el 7-0.

La respuesta de los Buccaneers fue una de esas posesiones que definen un partido. Quince jugadas, 73 yardas y 10:58 de reloj, repartidas entre dos cuartos, que terminaron con un pase de 5 yardas de Daniels a Irving para el 7-7. Tampa dominó el tiempo de posesión en la primera mitad (19:29 contra 10:31), pero también se castigó con ocho flags en esos dos cuartos.

Dallas se fue por delante al descanso gracias a un ataque de dos minutos bien ejecutado: un pase de 48 yardas de Prescott a Flournoy y un gol de campo de 41 yardas de Brandon Aubrey a 21 segundos del final. 10-7.

El tercer cuarto, la sentencia

Y entonces llegó el segundo tiempo. Tras una falta en el saque que dejó a los Buccaneers en su propia yarda 14, Irving recibió el balón en la primera jugada y se fue hasta la yarda 14 de Dallas: 72 yardas de carrera que los Cowboys solo pudieron frenar sacándole del campo. En la jugada siguiente, Emeka Egbuka entró en la zona de anotación con una carrera de 14 yardas. Dos jugadas, 86 yardas y 1:00 de posesión para el 14-10.

Prescott respondió con una serie que parecía prometedora, pero en tercera y 3 desde la yarda 27 de Tampa lanzó hacia Flournoy y Yaya Diaby le robó el balón. La intercepción le dio la vuelta al partido: cinco jugadas y 75 yardas después, con un pase de 64 yardas de Daniels a Tez Johnson como detonante y Irving castigando por tierra, el running back anotó desde la yarda 1 para el 21-10.

Como si no hubiera sido suficiente, Turpin perdió el balón en el siguiente saque, tras un golpe de Killebrew, y Knowles lo recuperó en la yarda 37 de Dallas. Chase McLaughlin convirtió un gol de campo de 41 yardas para el 24-10.

Un cuarto cuarto con susto

El plan de Tampa era dejar correr el reloj, y casi lo consigue sin sobresaltos. Una serie de 12 jugadas y 8:14 los llevó hasta la yarda 1 de Dallas. En cuarta y 1, con 8:36 por jugar y ventaja de 14 puntos, Tampa optó por ir a por todas en lugar de asegurar el gol de campo. Sean Tucker se estrelló contra la pared de la defensa local y el balón cambió de manos.

El balance de ese riesgo fue dudoso. Dallas respondió con una serie de 99 yardas en diez jugadas: Prescott encontró a Flournoy, Turpin y Pickens una y otra vez hasta que el receptor cerró la jugada con un pase de touchdown de 18 yardas. La conversión de dos puntos falló y el marcador se quedó en 24-16, un partido de una sola posesión con 5:26 por jugar.

Tampa no pudo sacar un primer down y tuvo que despejar. Los Cowboys tuvieron una última oportunidad y llegaron hasta la yarda 24 de Tampa, pero Prescott lanzó hacia Jake Ferguson y Anzalone interceptó el pase cerca de la yarda 12, con 1:22 por jugar. Irving puso la última nota con una carrera de 22 yardas y Daniels se arrodilló dos veces para terminar el partido.

Las claves del partido

Tampa ganó por tierra y por tiempo. Los Buccaneers corrieron 39 veces para 241 yardas (6,2 por acarreo), con Irving como protagonista: 21 carreras, 165 yardas y un touchdown, además del pase de anotación recibido en la primera parte. Tuvieron el balón 39:21 frente a los 20:39 de Dallas y convirtieron 7 de 13 terceros downs.

Dallas abandonó la carrera. Los Cowboys ejecutaron solo 13 jugadas por tierra para 50 yardas, con 42 pases de Prescott. El quarterback sumó 316 yardas y un touchdown, sin sufrir un solo sack, pero también lanzó dos intercepciones: mucho volumen y poca eficacia cuando más importaba. Pickens firmó una gran noche (9 recepciones, 130 yardas y un touchdown con 13 pases a su dirección) y Flournoy añadió 90 yardas en solo tres atrapadas. CeeDee Lamb apenas pesó: dos recepciones y 9 yardas.

El juego de pérdidas decidió el resultado. Dallas cometió tres (dos intercepciones y un fumble perdido) y Tampa, ninguna. La defensa de los Buccaneers no consiguió sacks, pero sí presionó (cuatro golpes al quarterback) y defendió diez pases, cuatro de ellos obra de Parrish, que además terminó con nueve tackles.

Tampa sobrevivió a sus propios errores. Los Buccaneers acumularon 14 penalizaciones por 92 yardas, con la línea ofensiva como principal infractora. Con todo, solo anotaron en tres de sus cinco visitas a la zona roja, mientras que Dallas fue perfecto en las suyas (2 de 2).

Lo que viene

Tampa Bay (1-4) llega al mini-bye con el alivio de haber ganado y con una pregunta abierta bajo el brazo: si Daniels y el juego terrestre pueden ser la base de algo más que una noche. Dallas (2-3) deberá explicar por qué su ofensiva, capaz de moverse por el aire a placer, se atascó en los momentos clave y por qué una defensa que ya acumulaba dudas no fue capaz de frenar a un equipo sin su quarterback titular.

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