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Los Bills tumban a los Rams en la prórroga (37-34) tras un duelo de MVP para el recuerdo

Josh Allen corre para 121 yardas, Greg Rousseau bloquea el field goal que habría dado la victoria a Los Ángeles y Tyler Bass sentencia desde 45 yardas en una noche en la que ganó el que menos falló.

Por Carlos García – Touchdown Diario

Si el Monday Night Football de SoFi Stadium era un adelanto de la Super Bowl LXI, el espectáculo estuvo a la altura. Los Buffalo Bills vencieron 37-34 a los Los Angeles Rams en la prórroga, en un partido con ocho cambios de liderazgo, 71 puntos y 890 yardas totales entre los dos equipos. Buffalo se pone 4-1. Los Rams, que empezaron el curso como grandes favoritos al título según las apuestas, caen a 2-3: el cuarto arranque por debajo de .500 en cinco temporadas.

Dos MVP y dos equipos con heridas abiertas

Ambos llegaban escocidos. Buffalo había perdido 29-26 ante los Patriots y se presentaba sin DJ Moore, Ed Oliver ni Dee Alford. Los Rams habían superado por 24-20 a los Eagles y recuperaban a Aaron Donald tras perderse ese partido por molestias de espalda. Enfrente estaban los dos últimos MVP de la liga, Josh Allen y Matthew Stafford, algo que en la historia del Monday Night Football solo había ocurrido una vez antes. El precedente invitaba al optimismo: en diciembre de 2024, el último cara a cara, los Rams ganaron 44-42 en un festival ofensivo.

Un primer tiempo de pocas yardas y mucha defensa

La noche arrancó con un aviso: Ray Davis devolvió el saque inicial 70 yardas hasta la 26 de Los Ángeles. Aun así, la serie de Buffalo se atascó, con sack de Josaiah Stewart a Allen incluido, y Bass abrió el marcador con un field goal de 49 yardas. La respuesta de los Rams fue una serie de 14 jugadas y casi ocho minutos que murió con el intento de 50 yardas de Harrison Mevis desviado a la izquierda.

Bass amplió a 6-0 con un tiro de 23 yardas, y Stafford contestó con otra serie de 14 jugadas y 71 yardas, rematada con un pase de 4 yardas a Davante Adams (6-7). Allen replicó con un envío de 40 yardas a Ty Johnson y un acarreo de 17 de James Cook que puso el 13-7. Entre ambos equipos apenas hubo unas 270 yardas y una sola jugada de más de 20. El tiempo se cerró con una intercepción de Jaylen Watson a Allen cuando buscaba a Keon Coleman, que los Rams no supieron aprovechar: el último pase de Stafford hacia Puka Nacua en la zona de anotación quedó incompleto.

Una segunda parte a golpes

Tras el descanso llegó el otro partido. Los Rams abrieron con una serie de 60 yardas ayudada por una interferencia de pase de C.J. Bishop que los dejó en la yarda 1, y Blake Corum puso el 13-14. Buffalo devolvió el golpe con una serie plagada de banderas y con un fumble de Cook que recuperó Obinna Torrence, y la remató Allen con un pase de 7 yardas a Coleman (19-14). Bass falló el punto extra, un detalle que acabaría pesando.

El último cuarto fue una locura: 35 puntos, 20 de los Rams y 15 de los Bills. Nacua puso el 20-19 con un pase de 2 yardas, aunque Stafford fue sacado en la conversión de dos puntos. Allen contestó en cinco jugadas y 80 yardas, con un scramble de 22 yardas, un pase de 31 a Ray Davis y un acarreo de una yarda, y convirtió los dos puntos con un envío a Dalton Kincaid (27-20). Adams empató con su segundo touchdown de la noche a 7:14 del final, el número 121 de su carrera, que lo iguala con Larry Fitzgerald en el sexto lugar histórico de recepciones de touchdown.

Allen respondió con dos scrambles de 15 y 21 yardas, y Cook puso el 34-27 con un acarreo de 5 yardas a falta de 1:39. Parecía suficiente, pero Stafford llevó a los Rams en ocho jugadas y 63 yardas, y Kyren Williams empató en la yarda 1 con cinco segundos en el reloj.

Prórroga: fumble, bloqueo y 45 yardas

Los Rams ganaron el sorteo y eligieron patear. Allen conectó con Khalil Shakir para 57 yardas en un segundo y 16, pero en la jugada siguiente Nate Landman le arrancó el balón a Cook y Donald lo recuperó en la 20 de Los Ángeles. Stafford respondió con pases de 21 yardas a Davis Allen y otros 21 a Nacua, y los Rams llegaron a la 30 de Buffalo. En tercero y 5, Williams se estrelló sin ganancia, y en cuarto, el field goal de 48 yardas de Mevis fue bloqueado por Rousseau.

Allen no necesitó más. Dos scrambles de 19 y 13 yardas llevaron a los Bills hasta la 27, y el debutante Joe Brady apostó por el field goal en segundo down con casi dos minutos aún en el reloj. Bass cumplió desde 45 yardas y celebró antes de que los árbitros lo dieran por bueno. Brady lo resumió con confianza ciega: Bass iba a meter esa patada.

Las claves

  • Allen, con las piernas. Diez acarreos, 121 yardas y un touchdown, a los que sumó 12 de 19 pases para 210 yardas, un touchdown y una intercepción: 331 yardas totales. Más de cien llegaron en scrambles, y es su primera victoria en prórroga como profesional. Buffalo corrió para 234 yardas (6,3 por acarreo), con 111 y dos touchdowns de Cook.
  • Stafford y Nacua, sin premio. Stafford firmó 40 de 54, 383 yardas y tres touchdowns sin intercepciones. Nacua cazó 17 pases (24 objetivos) para 138 yardas y un touchdown, un récord del Monday Night Football según NBC Sports, y Tyler Higbee añadió cinco recepciones para 83 yardas.
  • Estadísticas para los Rams. Ganaron en yardas (454-436), primeros downs (33-25), posesión (37:57 contra 30:08) y terceros downs (7 de 14 frente a 2 de 7). Pero corrieron solo 77 yardas (3,3 por acarreo).
  • Equipos especiales. Mevis falló sus dos field goals (50 y 48 yardas). Bass hizo los tres suyos, pero también falló un punto extra. Una diferencia pequeña que decidió una noche de márgenes mínimos.
  • Disciplina y protección del balón. Buffalo fue penalizado 13 veces para 112 yardas y los Rams 11 veces para 84. Cook fumbló dos veces y perdió una, y le costó a Buffalo una posesión en la prórroga que podría haber sido letal.

Lo que dijeron

Mike McVay no maquilló nada. Sean McVay asumió la responsabilidad de la llamada conservadora en tercero y 5 antes del bloqueo, admitió que debió buscar una jugada mejor y más corta, y señaló al juego de pateo como el gran culpable de la derrota. «No podemos dejar que este equipo nos gane dos veces», dijo, pidiendo pasar página cuanto antes. También anunció que evaluará todo en los equipos especiales.

Allen, por su parte, restó importancia a su protagonismo y destacó que el fútbol siempre da otra oportunidad, además de señalar que fue Rousseau quien hizo la jugada que cambió el partido.

Qué significa

Buffalo suma su sexto arranque de 4-1 en las últimas ocho temporadas y se lleva una victoria que, además de sumar en la tabla, sirve de aviso: cuando los Bills están contra las cuerdas, su quarterback se carga el equipo a la espalda. Los Rams, en cambio, tienen un problema con nombre propio en los equipos especiales, y otro, más sutil, en la lectura de las situaciones de cierre. Con Stafford y Nacua en este estado de forma, la ofensiva de Sean McVay no es el problema. Quizá en enero volvamos a ver este partido.

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