Por Carlos García – Touchdown Diario
El Empower Field at Mile High vivió una noche de las que no entran por los ojos, pero que cuentan igual en la clasificación. Los Denver Broncos se impusieron 17-14 a los Seattle Seahawks en la prórroga del Thursday Night Football de la Semana 6, gracias a una intercepción de Ja’Quan McMillian a Sam Darnold en la primera posesión del tiempo extra y a un field goal de 53 yardas de Wil Lutz. Denver mejora a 4-2; Seattle, vigente campeón del Super Bowl, cae a 3-3, encadena su segunda derrota seguida y ha perdido tres de sus últimos cuatro partidos.
Lo más llamativo es el reverso de las estadísticas: los Seahawks dominaron en yardas (353 por 168), primeros downs (24 por 13), jugadas (82 por 57) y posesión (35:38 por 29:29). Y aun así perdieron. La explicación tiene nombre y apellidos: tres pérdidas de balón, cinco sacks y una ofensiva de Denver que se apagó por completo tras el descanso.
Dos drives largos y Denver se fue al descanso por delante
Seattle golpeó primero con un field goal de 55 yardas de Jason Myers, pero la ofensiva de Denver respondió con dos series de las de la vieja escuela. La primera, de 16 jugadas y 74 yardas, se llevó casi nueve minutos y terminó con una carrera de 4 yardas de J.K. Dobbins. La segunda, de 9 jugadas y 79 yardas, tuvo ayuda arbitral: una falta de cara de Byron Murphy (15 yardas) y una interferencia de pase de Devon Witherspoon (20) dejaron a los Broncos a la yarda 1, donde RJ Harvey anotó tras recibir un snap directo con Alex Palczewski reportado como elegible. Era el 14-3.
En esa primera parte, Seattle sumó solo 91 yardas en 30 jugadas. La noche se le torció del todo con un fumble de Rashid Shaheed, forzado por Nik Bonitto y recuperado por Jonah Strnad cuando los Seahawks rondaban la yarda 35 rival, y con una recepción de 33 yardas del propio Shaheed que la revisión de repetición dejó en pase incompleto.
El apagón de los Broncos y la remontada de Seattle
La segunda mitad fue otro partido. Denver firmó apenas dos primeros downs y 30 yardas netas entre el tercer y el cuarto cuarto, mientras Seattle acumulaba 247 yardas y 16 primeros downs en esas mismas fases. Aun así, los Seahawks seguían sin pasar del marcador: Myers falló un intento de 47 yardas que se estrelló en el poste derecho tras una conexión de 42 yardas de Darnold con Shaheed.
La reacción llegó ya en el último cuarto. Tras un nuevo punt de Denver, Seattle montó una serie de 11 jugadas y 67 yardas: Darnold se escapó para ganar 18 yardas en un tercer y 10, George Holani acumuló 13 yardas antes de meter el balón en la zona de anotación desde la yarda 1 y Darnold encontró a Shaheed en la conversión de dos puntos. Con 5:41 por jugarse, 14-11.
Denver volvió a quedarse sin respuestas (dos sacks a Bo Nix en tres jugadas) y Seattle tuvo el balón para ponerse por delante. Pero a falta de 1:31, en un tercer y 1 desde la yarda 39 rival, Darnold lanzó hacia Tory Horton y Kris Abrams-Draine cortó la trayectoria. Los Broncos, sin embargo, no supieron cerrar el partido: gastaron muy poco reloj antes de despejar, Shaheed devolvió el punt 31 yardas y, tras una serie de 8 jugadas y 38 yardas con dos spikes, Myers acertó de 34 yardas con tres segundos en el marcador. 14-14 y a la prórroga.
La prórroga: McMillian y Lutz
Denver ganó el sorteo y eligió patear, y Seattle empezó su posesión en su propia yarda 13 después de que Shaheed controlara mal el saque y una falta de holding de Tyrice Knight en el retorno. Los Seahawks encadenaron un primer down con una recepción de Jaxon Smith-Njigba, pero en el tercer y 7 desde su yarda 28 Darnold intentó meter el balón por la banda izquierda hacia Shaheed y McMillian se anticipó para interceptarlo en la yarda 43 de Seattle.
A los Broncos les bastaron tres jugadas y 8 yardas: Harvey, Nix y otra carrera de Nix los dejaron a distancia de Lutz, que con 4:53 por jugar en la prórroga convirtió desde 53 yardas. Era el tercer triunfo de Denver en tiempo extra desde el inicio de la temporada 2025, la cifra más alta de la liga en ese periodo según NFL.com, y el cuarto de cuatro en partidos decididos por una sola posesión.
Darnold, otra vez en el centro de la diana
La derrota se explica por los errores del quarterback. Darnold completó 27 de 51 pases (récord personal en intentos) para 278 yardas, ningún touchdown y dos intercepciones, con un rating de 52,6. Sufrió cinco sacks y 17 golpes, y la noche encaja con el patrón de la temporada: según NFL.com, Seattle suma 12 pérdidas de balón en seis partidos, siete de ellas intercepciones de Darnold. El mismo medio recuerda que ya ha firmado tres partidos con más de una intercepción, los mismos que en toda la campaña pasada, y que todas sus intercepciones han llegado con el marcador a una posesión de distancia.
El propio Darnold reconoció que se mostró «codicioso» en la jugada de la prórroga. Mike Macdonald, por su parte, evitó señalar a su quarterback y habló de un problema colectivo: «Tenemos que cuidar el balón». Los medios de Seattle apuntan también a la línea ofensiva: Abraham Lucas y Grey Zabel tuvieron una noche difícil en la protección. Lo mejor de los Seahawks fue Smith-Njigba, que tras dos recepciones en la primera parte acabó con 12 de 16 balones para 134 yardas, y una defensa que dejó a Denver en 2,9 yardas por jugada y 3 de 14 en terceros downs.
Nix, otra noche gris
En el lado de Denver, el resultado sigue tapando un problema ofensivo evidente. Nix completó 17 de 27 pases para 107 yardas, sin touchdowns ni intercepciones, con un máximo de 16 yardas en una sola recepción y una media de 3,96 yardas por intento. ESPN destaca que Sean Payton, que ha recuperado el control de las jugadas ofensivas, quiso aliviar la presión sobre su quarterback con un plan más equilibrado y poco arriesgado, frente a un pass rush de Seattle que llegaba como el mejor de la liga en tasa de victoria.
La crítica nacional no fue amable. Ryan Fitzpatrick llegó a decir que Nix no está jugando a nivel competitivo, y el propio quarterback admitió que el ataque está teniendo problemas para generar jugadas explosivas. Payton, por su parte, fue realista: «4-2 podría ser fácilmente 2-4», reconoció, y pidió más eficacia ofensiva. NFL.com recuerda que Denver ganó pese a ser superado en yardas y que sumó el primer partido de la temporada en el que llegó con ventaja al cuarto periodo, y aun así se dejó remontar.
Una defensa que lo sostuvo todo
La gran noticia de Denver fue su defensa, y sin Patrick Surtain II ni Talanoa Hufanga, ambos fuera por lesión de tobillo. Los Broncos sacaron cinco sacks (Jonah Elliss, Que Robinson y McMillian, uno cada uno; y medio sack para Zach Allen, Bonitto, Strnad y Malcolm Roach), 17 golpes al quarterback, nueve pases defendidos y dos intercepciones. Alex Singleton lideró el equipo con 13 tackles. Next Gen Stats cuantifica la presión de Bonitto en siete presiones sobre 31 pass rushes.
Por Seattle, Ernest Jones (9 tackles y un sack) y Nick Emmanwori (7 y un sack) fueron los mejores, en una defensa que mantuvo vivo al equipo durante toda la noche. La derrota corta, además, la racha de siete victorias seguidas de los Seahawks en partidos de prime time, la más larga de la NFL.
Y ahora, qué
Denver (4-2) tiene diez días de descanso antes de visitar a los Cardinals con la misión de arreglar su ofensiva. Seattle (3-3) llega a un punto crítico: con la defensa a un buen nivel, la temporada de los campeones depende de que cuiden el balón y de que su línea ofensiva dé tiempo a Darnold. De momento, los Seahawks siguen pagando cada error con derrotas por la mínima.











