Por Carlos García – Touchdown Diario
Los Denver Broncos siguen sumando victorias, pero no terminan de convencer. En un partido feo, espeso y lleno de errores, los de Sean Payton derrotaron por 10-7 a los Las Vegas Raiders en el Thursday Night Football, consiguiendo así su séptima victoria consecutiva, la mejor racha actual de la NFL, y su décimo triunfo seguido en casa.
Pese a la victoria, el ambiente en Mile High fue de alivio más que de celebración. Denver volvió a mostrar una ofensiva atascada que apenas generó 220 yardas totales, mientras que los Raiders, hundidos en su propio caos, confirmaron su peor momento de la temporada (2-7).
⚡ Un partido sin brillo decidido por los errores
Los primeros tres cuartos fueron un festival de imprecisiones, punts y banderas. Los Raiders se adelantaron con una carrera de 4 yardas de Ashton Jeanty a finales del primer cuarto, aprovechando una buena posición de campo tras un despeje corto.
Denver empató poco antes del descanso con un pase de touchdown de 7 yardas de Bo Nix a Troy Franklin, y a partir de ahí, el marcador apenas se movió.
La jugada clave llegó en el tercer cuarto, cuando JL Skinner bloqueó un despeje de AJ Cole y Tyler Badie recuperó el balón en la yarda 12 de Las Vegas. El ataque no pudo mover las cadenas, pero Wil Lutz anotó un field goal de 32 yardas que acabaría siendo decisivo.
Los Raiders aún tuvieron una oportunidad de empatar, pero su fiable pateador Daniel Carlson —habitual garantía en finales ajustados— falló un intento de 48 yardas a la derecha con poco más de cuatro minutos por jugarse. A partir de ahí, J.K. Dobbins (77 yardas en carrera) y el juego terrestre de Denver se encargaron de agotar el reloj.
🧱 La defensa de Denver vuelve a marcar la diferencia
Si algo sostiene a estos Broncos, es su defensa de élite. Frente a Las Vegas, el grupo volvió a brillar con seis capturas sobre Geno Smith, que apenas pudo lanzar para 143 yardas (16/26) y sufrió una intercepción.
Nik Bonitto y Jonathon Cooper lideraron la presión con 1.5 sacks cada uno, y el front seven volvió a dominar incluso sin su mejor jugador, el lesionado Patrick Surtain II.
“Estamos haciendo un gran trabajo presionando al quarterback, pero tenemos que provocar más fumbles y robos de balón”, comentó Cooper tras el partido.
El propio Sean Payton elogió la actuación de su defensa: “Fue fabulosa. Nos mantiene en los partidos, pero necesitamos ser más disciplinados. Once penalizaciones por 78 yardas son demasiadas”.
😬 Bo Nix y una ofensiva que no despega
El rookie Bo Nix firmó una actuación irregular: 16 de 28 pases completados, 150 yardas, un touchdown y dos intercepciones, aunque una de ellas no fue culpa suya, ya que rebotó en las manos de Troy Franklin.
“Tenemos que ser mejores, así de simple. Diez puntos no van a ser suficientes en la NFL”, reconoció el propio Nix tras el partido. “Estoy contento por ganar, pero sé que debo jugar mucho mejor”.
La ofensiva de Payton volvió a ser previsible y careció de ritmo. El entrenador fue autocrítico: “No estoy satisfecho. Seguimos buscando nuestro equilibrio, pero las penalizaciones y la ejecución nos están matando”.
🏴 Los Raiders se autodestruyen otra vez
En el otro lado, los Raiders desperdiciaron una sólida actuación defensiva. Su front seven limitó a Denver a menos de 4 yardas por jugada y contuvo el daño durante todo el encuentro. Pero la ofensiva fue un desastre: siete posesiones consecutivas sin lograr un primer down, una línea ofensiva diezmada por las lesiones y una falta total de chispa en el juego aéreo.
El equipo de Pete Carroll jugó sin su left tackle titular, Kolton Miller, y perdió durante el partido a los guardias Jackson Powers-Johnson y Dylan Parham, ambos por lesiones de tobillo. Sin protección, Smith se vio obligado a lanzar rápido y rara vez buscó en profundidad a su tight end estrella, Brock Bowers, que solo fue objetivo tres veces.
“Sabíamos que enfrentábamos a un gran equipo y en un campo difícil. Tuvimos nuestra oportunidad, pero siete puntos no bastan. Y los errores en equipos especiales nos mataron”.
— Pete Carroll
🧩 Sensaciones y lo que viene
Con este resultado, los Broncos se colocan 8-2, firmemente asentados en la lucha por el liderato de la AFC, pero conscientes de que su ataque sigue sin carburar. Les espera una verdadera prueba de fuego: los Kansas City Chiefs (5-4) visitarán Denver en un duelo que pondrá a prueba su racha y su madurez.
Los Raiders, en cambio, se hunden con un 2-7 que sabe a sentencia. La defensa da la cara, pero la ofensiva es un despropósito, el playcalling de Chip Kelly no funciona y los errores en los momentos clave les están condenando.
“No podemos seguir viviendo al límite y esperar ganar. Llevamos siete seguidas, sí, pero tenemos que limpiar muchas cosas”.
— Mike McGlinchey
🔍 Conclusión
Denver ganó, pero no convenció. Su defensa lo es todo; su ataque, una incógnita. Mientras tanto, Las Vegas sigue cayendo víctima de sus propios errores, en una temporada que ya apunta al olvido.
La NFL tiene partidos brillantes… y luego están estos. Pero incluso las victorias feas valen igual, y los Broncos, a base de resiliencia, ya miran de reojo a enero.










